

El origen de un legado
A los 15 años, Manuel Leiva comienza a trabajar junto a su padre en el oficio de panadero.
En aquel pequeño obrador familiar se forjan los valores que marcarían el destino de varias
generaciones:
esfuerzo, dedicación y respeto por un arte ancestral.
El horno de leña en José María Labrador
En la calle José María Labrador se encuentra el antiguo horno de leña donde Manuel, junto a
sus hermanos y hermanas, elabora cada día pan artesano para el pueblo.
Es una etapa marcada por la cercanía, el trabajo cooperativo y las raíces profundas de una
familia panadera.
La nueva generación se forma
Manuel transmite el oficio con orgullo a sus hijos:
– Juan Antonio Leiva Núñez,
– Rafael Leiva Núñez,
– y Manuel Leiva Núñez.
Crecen entre el aroma del pan recién hecho, aprendiendo desde niños la importancia del
detalle, la paciencia de las fermentaciones y el valor de la tradición bien hecha.
Los tres toman el testigo con responsabilidad, visión y pasión por la panadería.
Consolidación familiar y crecimiento continuo
La implicación de los tres hermanos en la empresa impulsa un crecimiento constante.
La panadería se convierte en un referente de calidad, ampliando su producción y su presencia
en la comarca sin renunciar a la esencia artesanal.
Un paso decisivo hacia el futuro
Ante la creciente demanda, la familia Leiva Núñez traslada su obrador al polígono industrial de
Benamejí.
El local de la calle Juan José Espejo pasa a ser el despacho central, manteniendo el contacto
directo con los vecinos y conservando la tradición del servicio diario.
Innovación al servicio de la tradición
Las nuevas instalaciones incorporan maquinaria moderna que permite aumentar capacidad y
eficiencia sin perder el sello artesano.
La empresa empieza a fabricar de forma destacada regañás, picos, camperos y colines,
productos que pronto se convertirán en su carta de presentación dentro y fuera de Andalucía.
Expansión, profesionalización y proyección internacional
Gracias al liderazgo de Juan Antonio, Rafael y Manuel, la cooperativa evoluciona desde el
núcleo familiar hasta contar con una plantilla de más de 20 profesionales.
La producción se diversifica, crecen los canales de distribución y los productos comienzan a
llegar a mercados internacionales.
Un reconocimiento a toda una vida
La Sociedad Cooperativa Andaluza Panadería Hermanos Leiva Núñez recibe el galardón
“Benamejicense del Año”, un premio que distingue su trayectoria empresarial y su papel como
uno de los motores económicos y sociales del municipio.
Tradición que mira al mañana
Actualmente, la empresa continúa ampliando horizontes:
– elaborando pan y repostería tradicional andaluza,
– creando buffets dulces para eventos,
– horneando pizzas y bocatería cada fin de semana en el despacho central,
– y recibiendo a escolares para enseñarles el proceso artesanal del pan.
El legado de Manuel, ahora en manos de sus hijos Juan Antonio, Rafael y Manuel, continúa
avanzando con un compromiso inquebrantable:
mantener la autenticidad, cuidar la materia prima, respetar la tradición y llevar la excelencia de
la gastronomía andaluza a nuevos destinos.
